¿Campamento Influencers Kids?

¿Campamento Influencers Kids?

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En una de las últimas listas de los youtubers mejor pagados del mundo se produjo una sorpresa. El youtuber que lograba los mejores resultados no tenía edad ni para tener carné de conducir ni para votar. Era un niño que hacía reviews de juguetes en su canal, Ryan ToysReview, y con ello había logrado llegar a unos ingresos millonarios.

En realidad, este niño-influencer no era una suerte de extraña excepción, sino una pieza de un mundo al alza, el de los kidfluencers. Los kidfluencers están por debajo de los 10 años, son la llave que las marcas emplean para llegar a los consumidores más jóvenes y hacen ya mucho dinero. Una estimación reciente apuntaba que podían llegar a los 5.000 dólares por post patrocinado, partiendo de una media de 100 dólares por cada mil followers que poseen en redes sociales. Estos niños influencers están en todas las redes sociales. Son influencers de Instagram, por supuesto, pero también son estrellas de YouTube, un espacio en el que su público objetivo está muy presente viendo dibujos, unpacking de juguetes y contenidos similares.

Estos datos hacen que sea poco sorprendente que en los últimos años haya crecido el interés por ser influencer. Si se analizan los resultados de los clásicos estudios anuales de qué quieren ser los niños cuando sean mayores, la presencia de las nuevas profesiones de la era de las redes sociales e internet va en aumento. Los niños quieren ser youtubers y ven cada vez más claro ese camino.

Pero ¿está todo ya visto en este terreno o aún quedan muchas fronteras por conquistar?

Un campamento para ser “youtuber”

En el mercado estadounidense de los campamentos de verano, esa experiencia vital clásica infantil en ese país que se ha acabado extendiendo también a otros mercados, ha aparecido una nueva oferta, una muy vinculada a todas estas tendencias.

Ahora, los niños pueden ir a campamentos de verano en los que les enseñan a ser youtubers, previo paso, eso sí, de sus padres por caja. Pasarse el verano aprendiendo a ser youtuber está lejos de ser barato y se cotiza a los 1.000 dólares semanales.

Los niños aprenden en esos campamentos a editar vídeo y a publicar en plataformas emergentes como Twitch y TikTok, más allá de YouTube. Como si fuesen ejecutivos en sesiones de congresos sobre negocios, los niños también reciben instrucción en estos campamentos sobre las claves de la marca personal y cómo crearlas y mantenerlas. Entre las lecciones también las hay sobre el tipo de contenidos que pueden generar, como vlogs, contenidos sobre videojuegos, vídeos de fails que sean “seguros pero divertidos” o reviews de productos. Dada la naturaleza de TikTok (básicamente una plataforma para hacer playbacks), también se trabaja ese tipo de contenido.

Los reclamos de este tipo de campamentos van en línea con lo que se espera de los kidfluencers. Uno de los que los medios estadounidenses entrecomillan (The Wall Street Journal fue quien descubrió la tendencia, que ha saltado ya a los demás medios) promete el “conviértete en una sensación de internet” y ser “viral”.

Los campamentos están abiertos a escolares de lo que en EEUU es escuela elemental y media (básicamente lo que en España sería Educación Primaria y el primer tramo de la Secundaria), lo que hace que estén abiertos a niños mucho más jóvenes que la edad que en teoría tienen que tener como mínimo los usuarios de YouTube (13 años). Como apuntan en Business Insider, algunos de estos campamentos permiten apuntarse ya a los 9 años.

fuente: puromarketing.com

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